Mi amor,
mi vida,
acepto la muerte puntual
que me provoca tu ausencia.
Tu ausencia incurable.
Desde el instante en que me levanto
hasta el
lamento asquerosamente profundo
en que me acuesto
te pienso.
Te pienso en cada
puto minuto
mientras me estoy
muriendo de frío,
mi amor.
Necesito
esa palabra
esa respuesta
que me digas que
vuelvo a estar a salvo
y que vuelves a estar conmigo
para no estar deshabitado.
¿Cuánto tiempo necesitas
y para qué...?
¿Me estás
probando?
Yo te quiero aunque
yo te amo de esta
forma patética
pero abisalmente sincera.
Desde la raíz,
te quiero desde la raíz,
asesina.
Quiero que vuelvas de Londres
distinta.
Quiero que esto termine.
No tengo ganas de nada y
el único aliento que tengo
es estar sólo y no pensarte,
distraído de ti
de tu mirada
tus manos mis manos
la oscuridad
está regresando
pero esta vez
estés o no
no volverá a atraparme.
creo que puedo esperarte.
Van 2 días, 48 horas y sumando
desde la última vez que nos besamos.
No paro de escuchar Volantis,
no dejo de pensar en ti ni por
un maldito momento
y ya me parecen años de guerra.
Acepto la
muerte incurable
de tu ausencia puntual.
48 horas.